Lo que te aseguramos en cada reparación
En Grupo JJC Varilleros nos tomamos en serio cada detalle. Sabemos que dejar tu coche en manos ajenas no es fácil, por eso nuestras garantías no son promesas vacías. Son parte de cómo trabajamos cada día: con precisión, responsabilidad y experiencia. Aquí te dejamos lo que puedes esperar cuando confías en nosotros:
Sin repintar
No usamos pintura ni masilla, mantenemos el color original del coche.
Herramientas profesionales
Trabajamos con varillas específicas para cada tipo de daño.
Tiempos de entrega ajustados
Reparamos rápido, sin comprometer el resultado final.
Sin sorpresas en el precio
Lo que se acuerda, se respeta. No hay añadidos de última hora.
Revisión final contigo
Antes de que te lleves el coche, lo revisamos juntos.
Experiencia en cada golpe
Muchos años solucionando abolladuras sin complicaciones.
Mira algunos de los cambios que hemos hecho
Los resultados se notan, pero sobre todo se sienten. Aquí puedes ver cómo llegan los coches… y cómo se van. Sin repintados, sin piezas nuevas, sin rastros. Así trabajamos.
Antes
Después
Reparamos en varias ciudades, siempre con el mismo cuidado
Trabajamos en diferentes puntos de España y nos adaptamos a cada cliente, tanto particulares como talleres que buscan apoyo externo. Si necesitas quitar un golpe sin dañar la pintura, somos ese tipo de ayuda que llega y soluciona.
Tenemos experiencia con flotas, coches particulares, vehículos nuevos y de ocasión. Nos adaptamos al lugar, pero nunca al estándar: ese lo ponemos nosotros.
¿Cómo llegan los coches?
Muchos coches nos llegan tras una granizada, un golpe en el parking o un roce que arruina el lateral. No importa cómo llegue: lo tratamos como si fuera nuestro. Evaluamos el daño, analizamos cómo intervenir desde dentro de la chapa y actuamos.
El cliente no tiene que preocuparse por desmontajes innecesarios o cambios de piezas. Solo tiene que traerlo, y nosotros nos encargamos del resto.
Empezamos por un taller pequeño, y ahora no paramos
Grupo JJC Varilleros nació con una idea sencilla: reparar sin estropear lo que ya está bien. Lo que empezó siendo un taller familiar fue creciendo con esfuerzo y mucho boca a boca. No hubo inversión de fuera ni campañas masivas. Solo manos, herramientas y coches que volvían a la calle como si nada hubiera pasado. Hoy seguimos con ese mismo enfoque: atender bien, trabajar con detalle y ser honestos. No prometemos milagros, pero sí resultados que valen la pena.